jueves, 6 de enero de 2011

TIEMPO ORDINARIO

Tiempo ordinario: también conocido como tiempo durante el año; Ordinario no significa de poca importancia, anodino, insulso, incoloro. Sencillamente, con este nombre se le quiere distinguir de los “tiempos fuertes”, que son el ciclo de Pascua y el de Navidad con su preparación y su prolongación (Rivero).

"Además de los tiempos que tienen carácter propio, quedan treinta y tres o treinta y cuatro semanas en el curso del año en las cuales no se celebra algún aspecto peculiar del misterio de Cristo, sino que más bien se recuerda el misterio mismo de Cristo en su plenitud, principalmente los domingos" (NUALC 43).

La reforma posconciliar del año litúrgico ha introducido en el tiempo ordinario algo verdaderamente decisivo en la perspectiva de lo que venimos diciendo. En efecto, a partir del domingo III se inicia la lectura semicontinua de los tres evangelios sinópticos, uno por cada ciclo A, B y C, de forma que se va presentando el contenido de cada evangelio a medida que se desarrolla la vida y predicación del Señor. Así se consigue una cierta armonía entre el sentido de cada evangelio y la evolución del año litúrgico. Como hemos indicado ya, después de la epifanía y del bautismo del Señor se leen los comienzos del ministerio público de Jesús, que guardan estrecha relación con la escena del Jordán y las primeras manifestaciones mesiánicas de Cristo. Al final del año litúrgico, se llega espontáneamente a los temas escatológicos propios de los últimos domingos del año, ya que los capítulos del evangelio que preceden a los relatos de la pasión y están, por tanto, al final de la vida de Jesús se prestan perfectamente a ello. (J. López Martín)

Color litúrgico: Verde, significa esperanza.

Duración: 34 semanas distribuidas en dos partes:
Del 10 de enero al 8 de marzo, y
Del 13 de junio al 26 de noviembre.

Empieza el uso de la liturgia de las horas volumen III


ADVERTENCIAS GENERALES


1. DISTRIBUCION

El Tiempo Ordinario comienza este año el día 10 de enero, lunes después de la fiesta del Bautismo del Señor. Se interrumpe por la cuaresma (el Tiempo Ordinario llega hasta el 8 de marzo, martes de la IX semana), y se reanuda el día siguiente de Pentecostés (este año, el 13 de junio, lunes de la XI semana), y sigue hasta el 26 de noviembre (sábado de la XXXIV semana). El día 27 de noviembre comienza el siguiente año litúrgico (2011-2012), con el domingo I de Adviento.

2. COLOR LITÚRGICO

A este año 2011 corresponde el ciclo dominical “A”. La lectura bíblica del Oficio de Lectura y la primera lectura con el salmo responsorial de la Misa corresponde al ciclo I (años impares). En la Misa este ciclo I empieza hoy; en el Oficio de Lectura empezó el domingo I de Adviento.

3. FORMULARIOS (MISAS Y LITURGIA DE LA HORAS)

A. Días feriales
En la Misa no hay obligación de usar diariamente, como lo determinaba el antigua Misal, las oraciones del domingo anterior. A fin de conseguir una celebración más variada y para orar por las diversas necesidades de la Iglesia y del mundo, es sumamente recomendable no repetir cada día el mismo formulario, sino ir empleando sucesivamente en estas ferias las oraciones de los diversos domingos, alternadas con las de los formularios para diversas necesidades y votivas. En el oficio ferial, el Invitatorio, los himnos, lecturas bíblicas breves, responsorios breves, antífonas del cantico evangélico y preces, son las asignadas para cada año de los días en el Salterio. La oración conclusiva en el Oficio de Lectura es la de cualquiera de los domingos del Tiempo Ordinario; en las restantes Horas es la asignada también para cada uno de los días en el Salterio.

B. Memorias
En las memorias de los santos (tanto libres como obligatorias), el Invitatorio, los himnos del Oficio de Lectura, Laudes y Vísperas, y todos los elementos de Laudes y Vísperas que van desde la lectura breve hasta la oración conclusiva, puede ser o los asignados para cada uno de los días en el Salterio o los correspondientes al Común del santo, exceptuando cuando la memoria tiene alguno de estos elementos propios.
Como norma habitual, con todo, es aconsejable usar los formularios del Salterio mejor que los del Común. La oración conclusiva del Oficio de Lectura, Laudes y Vísperas es siempre de la memoria. En la Hora Intermedia, en cambio, nunca se toma ningún elemento del santo, sino que todo, incluso la oración conclusiva, es siempre del Salterio.


BIBLIOGRAFÍA

http://www.mercaba.org/LITURGIA/NDL/T/tiempo_ordinario.htm
http://es.catholic.net/celebraciones/120/302/articulo.php?id=27200
Calendario litúrgico-pastoral de la “Obra de la Buena Prensa”, 2011, México, 35ª edición, julio 2010
Normas Universales de Año Litúrgico y del Calendario (NUALC)